Nov03

Encienden altares institucionales del Día de Muertos

Los altares fueron dedicados a Don Manuel Vargas de la Torre, Don Jesús Ruvalcaba Raygoza y al Lic. Carlos Leaño Reyes

Por Alfredo Arnold/

Tres altares de muertos fueron encendidos en el patio de Rectoría de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), en el marco de las actividades organizadas con motivo del día de los Fieles Difuntos, que incluyeron una exposición de catrinas y diversos concursos para los estudiantes.

Los tradicionales altares institucionales fueron dedicados en esta ocasión a la memoria del Lic. Carlos Fernando Leaño Reyes, don Jesús Ruvalcaba Raygoza y don Manuel Vargas de la Torre, entrañables personajes ligados a la universidad y que fallecieron en fechas recientes.

El evento fue encabezado por el Rector Antonio Leaño Reyes y asistieron directivos, funcionarios y académicos universitarios, así como familiares cercanos de los tres personajes cuya memoria fue homenajeada con esta tradición mexicana.

“El Día de Muertos es una tradición mexicana de unión familiar en donde se recuerda con cariño a los que ya se fueron”, destacó el Lic. Leaño Reyes en su mensaje a los asistentes.

“El día de hoy en diferentes puntos de todos los campus de nuestra Casa de Estudios, alumnos, profesores y colaboradores de la institución estamos participando en la conservación de esta tradición tan nuestra. Aquí en el edificio de la Rectoría, recordamos con estos altares a tres personajes que se distinguieron por su amor hacia nuestra institución, todos ellos muy respetados y queridos”, agregó el rector.

“Don Manuel Vargas de la Torre, hombre sabio y erudito de la historia universal, de la historia de México y de la historia sacra. De inconfundible voz, también nos hizo emocionarnos muchas veces en los partidos de Tecos”, dijo.

“Don Jesús Ruvalcaba, gran amigo de mi padre, se distinguía por su rectitud y su firmeza de carácter, pero también por su amabilidad, sus incontables anécdotas y su vasta conversación”, señaló.

“Y Carlos, mi hermano menor, amante del deporte, especialmente del futbol. Un gran ser humano, de una calidez extraordinaria, alegría desbordante y amigo de todos”, mencionó.

Después de leyeron una semblanza de cada uno de ellos y familiares de ellos expresaron unas palabras de agradecimiento por la distinción, se rezaron tres misterios del Santo Rosario, además de que los asistentes encendieron velas representativas de la luz de Jesucristo que guía a las almas de los fieles difuntos en su camino hacia la vida eterna.

Al finalizar el encendido de los altares se invitó a los presentes a disfrutar el tradicional pan de muerto, chocolate y café.

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