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Expone Tomás de Híjar vida y obra de Anacleto

Tomás de Híjar impartió su conferencia en el auditorio Herman Neuberger de la UAG. 

Por Alfredo Arnold/

La fama de santidad de Anacleto González Flores comenzó el mismo día de su martirio, ocurrido el 1 de abril de 1927: cuando era velado en su modesta vivienda después de haber sido torturado y fusilado por órdenes del gobierno, la gente comenzó a tocar con pañuelos su cuerpo aún ensangrentado para conservarlos como reliquias.

Así lo afirmó el Pbro. Tomás de Híjar Ornelas, Cronista del Arzobispado de Guadalajara, historiador, autor de libros y reconocido investigador jalisciense, durante la conferencia que impartió en la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), en el marco de los eventos organizados por esta casa de estudios con motivo del 90 aniversario del martirio del beato Anacleto, patrono de los estudiantes de la UAG.

La exposición de la semblanza del mártir fue contextualizada dentro los dos grandes hechos que determinaron la vida y obras del abogado nacido en Tepatitlán: la persecución religiosa que siguió a la Revolución Mexicana y la resistencia activa de los católicos conocida como Guerra Cristera.

Anacleto González, después de una breve participación que tuvo en el ejército de Francisco Villa y salvarse providencialmente de la muerte, enfocó sus esfuerzos a la organización de grupos de jóvenes y acciones pacíficas de la sociedad civil para enfrentar el anticlericalismo de los gobiernos federal y estatal en aquella convulsa época.

Capturado en la madrugada del 1 de abril de 1927, fue fusilado unas horas más tarde sin juicio previo, junto con otros tres defensores del catolicismo: Luis Padilla Gómez, presidente de la ACJM, y los hermanos Jorge y Ramón Vargas González, en cuya casa había sido encontrado Anacleto.

El conferencista también habló sobre los libros escritos por el hoy beato y los artículos periodísticos que publicaba en su revista Gladium, así como la amplia bibliografía que se ha escrito sobre su vida.

El padre Tomás de Híjar participó en el grupo postulante de la causa de canonización de González Flores, quien fue beatificado el 20 de noviembre de 2005 en una ceremonia efectuada en el estadio Jalisco, y hoy “está en el andén, en la sala de espera” para ser declarado santo; el requisito que falta es que se produzca un hecho milagroso a través de su intercesión, explicó.

Al término de la conferencia, el Vicerrector Académico Emérito de la UAG, Dr. Néstor Velasco Pérez, entregó un reconocimiento al conferencista por su brillante exposición que tuvo lugar en el auditorio Herman Neuberger del edificio de Humanidades.

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