Sep13

La sucesión directiva es un tema descuidado en empresas

Por Alfredo Arnold Morales/

Planear adecuadamente la sucesión y remplazo del personal directivo es uno de los aspectos que más descuidan las empresas privadas, tanto las grandes como las pequeñas y con más frecuencia las empresas familiares. Esto genera problemas e incluso puede llevar a la quiebra a instituciones sólidas.

Así lo afirmaron los cuatro expositores que participaron en el panel sobre el tema sucesorio en las empresas, organizado por la Facultad de Contaduría de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) con el apoyo del Instituto Mexicano de Mejores Prácticas Corporativas. Los ponentes fueron la Lic. Dolores Gálvez Palacios, especialista en Derecho Corporativo; el Lic. Joaquín Gutiérrez de la Torre, director de Tequila Plus y socio de varias empresas más; el notario Javier Lozano Casillas, y el empresario Rogelio Borrayo, de Corporativo Boro, fabricante de mangueras y otros productos. La moderadora fue la Lic. Jaqueline Díaz, ejecutiva de Vital Smarts.

La sucesión de directivos debe darse en un proceso ordenado y planeado para garantizar que llegue la persona adecuada y no alguien que altere súbitamente la marcha exitosa del negocio. En las empresas familiares, la transición suele ser un proceso traumático porque el que generalmente llega a ocupar el puesto de mando, sea la esposa o uno de los hijos, carece de la mística que llevó al padre a consolidar el negocio. Ocurre también que todos los herederos se sienten dueños de la empresa y cada quien quiere imponer su estilo.

Para evitar estos riesgos, las mejores prácticas corporativas aconsejan desarrollar acciones de capacitación a los probables sucesores; definir con precisión las funciones y responsabilidades de los que vienen detrás del jefe; traer a un árbitro cuando no se pueden poner de acuerdo frente a la sucesión y, sobre todo, dejar por escrito y con notario las cláusulas que deben aplicarse para realizar el cambio del jefe, directivo o CEO, dependiendo del tamaño de la empresa.

En las sociedades también deben tomarse medidas, incluso tratándose de sucesión de socios no necesariamente el jefe. Pusieron como ejemplo el caso de que una viuda heredara el 40 por ciento de las acciones que su difunto esposo tuviera de una determinada compañía, y la señora, sin mayores conocimientos del negocio, quisiera incorporarse al consejo y tomar decisiones críticas en su carácter de socia mayoritaria. Lo más aconsejable en estos casos es dejar estipulado que dichas acciones fueran ofrecidas en primer lugar y a precio de mercado a los otros socios.

Al finalizar el panel, que se llevó a cabo en el aula Herman Neuberger, de Humanidades, los asistentes hicieron preguntas que los expositores respondieron ampliamente.

 

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